El Rapto de los Mártires Decapitados y los Sobrevivientes Justos. Parte II


📖🖊 Estudio Bíblico “El Rapto de los Mártires Decapitados y los Sobrevivientes Justos. Parte II”

Fecha: Miércoles 30 de Marzo, 2022. No. 1184
Por: Dr. César F Jara

Leer: Apocalipsis 20
«Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos para ser juzgadas las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios y de los que no adoraron a la bestia ni a su imagen y no recibieron la marca en la frente y en la mano y ellos vivieron y reinaron con Cristo mil años.» (Apocalipsis 20:4-6)

EL PRECIO A PAGAR
En la Parte I aseveramos que de acuerdo a lo revelado por el Espíritu Santo de Dios, los eventos escatológicos descritos en el libro de las Revelaciones, Apocalipsis, o las Profecías de Jesucristo, no se encuentran en orden cronológico, pues Juan, el escritor de este libro, no lo afirma en ninguna parte, pero también porque para establecer el orden cronológico divino es necesario comparar lo que dicen las otras profecías de los libros de Ezequiel, Daniel, Lucas, Mateo, Marcos, el mismo Juan y Pablo y otros. Y al hacer dicha confrontación, lo que surgen son más dudas que confirmaciones.

Debido al gran número de profecías no cumplidas, teorías no comprobadas y muchas confusiones, se puede pensar que el orden actual de los eventos fue construido por los “eruditos” bíblicos de manera desprolija, quizá sin hacer investigaciones completas en el idioma original y/o sin verificar los significados de los términos de acuerdo al contexto original, es decir, el tiempo, la cultura, la historia y la sociología de cuando fueron escritos. Pero también se puede pensar que fue el Señor mismo quien permitió todo esto de tal forma que aquellos que tuviéramos el privilegio de vivir en los tiempos del fin, pudiésemos ver la verdadera revelación, como la oportunidad para alcanzar el privilegio de ser incluidos, no solo en el grupo de aquellos que serán levantados en los aires, el día del Arrebatamiento, sino de los que serán hechos Sacerdotes de Dios para la eternidad. Pero para alcanzar esto, hay un precio que pagar.

Jesûs, el Hijo de Dios, Dios mismo, se humanó para venir a encontrar a todos aquellos descendientes del linaje de אֶֽהְיֶ֑ה אֲשֶׁ֣ר אֶֽהְיֶ֖ה YHWH o “Yo Soy el que Soy.” Aquellos se habían extraviado por causa del maligno. Pero también vino a encontrar a aquellos que descienden de los linajes mezclados para que, si se arrepienten de sus malos caminos, puedan ir a vivir con Jesûs la vida eterna. Y para ello, el Mesías tuvo que entregar Su vida en un sacrificio que demandó las más terribles torturas y muerte en la infame cruz. Cuando Jesûs pagó este precio, demostró Su infinito y por siempre-eterno amor por la creación de Dios, derrotó a la muerte para siempre y fue resucitado recibiendo toda la gloria creada y por crearse jamás.

Si Jesûs dijo «Sed imitadores de mí,» (Juan 13:15) ¿Cómo podríamos atrevernos a pensar siquiera que aun guardando nuestra santidad podremos ir a los cielos indemnes, en una sola pieza, impunes, sin un solo latigazo en nuestra espalda? ¿Es que acaso hemos llegado a asumir que somos mejores que nuestro Salvador?

Cierto que la sangre bendita de Jesûs nos limpió de todo pecado, y gloria a Dios por ello. Cierto también que el constante arrepentimiento de nuestras transgresiones mantiene la blancura de Jesûs sobre nosotros, pero ¿Por qué solo Jesucristo había de pagar tan terrible precio, pero nosotros Sus redimidos, no? ¿Es que acaso ya tenemos alguna corona sobre nosotros?

Uno de los más grandes errores en la traducción bíblica lo encontramos en el versículo 4 del capítulo 20 del Apocalipsis donde todas las Biblias Reina-Valera dicen que «las almas de los decapitados fueron sentadas en tronos y se les dio facultad de juzgar.» Sin embargo, según la transliteración del griego original en la Biblia Apostólica para Políglotas de 1609, se puede leer que “a estas almas, que pertenecen a los que fueron decapitados por causa de no negar a Jesûs, se les hizo sentar en tronos para recibir el juicio de los galardones por parte de Jesucristo, por causa de no que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca del enemigo de Dios ni en sus frentes ni en sus manos, y por causa de ello vivieron y reinaron con Cristo mil años y fueron hechos Sacerdotes del Señor.”

Ponga atención, hermano, lo que dice este versículo es muy claro: “que, durante los terribles tiempos de la Tribulación, los creyentes redimidos por la sangre del Cordero sufrirán una terrible persecución y serán obligados a negar a Jesûs y a la Palabra de Dios, a postrarse en adoración delante del Anticristo, y a ponerse la marca de la bestia en la frente o mano derecha. Y si no lo hacen, serán decapitados en la guillotina. Ese, queridos hermanos, será el precio que tendremos que pagar si queremos ser parte de los que recibirán las coronas de los galardones y que serán los Sacerdotes de Dios que reinarán junto con Jesucristo por la eternidad.

Mientras tanto, los “justos” que nieguen a Jesûs, que se pongan la marca de la bestia, que adoren al Anticristo y/o que no guarden la Palabra de Dios, morirán y serán resucitados en el día del juicio del fin, de donde serán echados al lago de fuego por la eternidad. Finalmente, los “justos” que sobrevivieron pero que no fueron decapitados por causa de Jesucristo, serán también levantados en los aires el día del Rapto, pero no participarán el juicio de los galardones, aunque si lo harán en las Bodas del Cordero. Aleluyah !!

LA TRIBULACIÓN
“Tribulación” es un término que se encuentra en varias ocasiones en el Nuevo Pacto, y viene del griego “Θλίψει” (thlipsei) que significa: “persecución, aflicción, angustia, confinamiento, restricción sin opciones; presión (lo que constriñe o frota); lugar angosto que "encierra a alguien"; presión interna que hace que alguien se sienta comprimido; que lleva el desafío de hacer frente a la presión interna, especialmente cuando se siente que no hay forma de escapar (aprisionado); agobiado, problema.”

Debo confesar que mientras preparaba este mensaje, sentí una gran conmoción cuando encontré que “tribulación” significa también “confinamiento, encierro obligado,” lo cual confirmó sin duda alguna que la Tribulación comenzó con los terribles tiempos que la humanidad comenzó a sufrir por causa del confinamiento mundial provocado por la pandemia (léase virus creado por el partido comunista chino en complicidad con la CI-A y los EU). En otras palabras, esta generación ya está pasando por la primera parte de la Tribulación que durarán tres y medio años.

Definitivamente no es coincidencia -palabra que para los fines de este estudio no se encuentra en ninguna parte de la Biblia- aseverar que es bíblico definir a la “tribulación” como el tiempo del “confinamiento.” La verdad de Dios ha sido, es y será revelada siempre a tiempo, según la perfecta voluntad del Señor. Cuando el gobierno satánico mundial, cuya capital está en los EU, y los gobiernos de la tierra ordenaron el 11 de Marzo del 2020 el confinamiento forzado de la población mundial, entonces, el tiempo de la tribulación profetizada en la Biblia había comenzado.

Tribulación representa, además, a todos los eventos de carácter apocalíptico que sucederán en lo que la Biblia llama “los tiempos del fin” y que fueron profetizados por Daniel, Ezequiel, Hageo, Isaías, Joel, etc., apóstoles como Marcos, Juan, Mateo, Pedro, Lucas, Pablo, etc., y por el mismo Señor Jesûs. De acuerdo a Daniel, este período durará siete años divididos en dos etapas de tres años y medio cada una: la tribulación, que iría desde Marzo del 2020 hasta Septiembre del 2023, y la Gran Tribulación, que iría desde Septiembre 2023 hasta Marzo de 2027.

Entre los eventos profetizados que sucederán en la primera parte de la tribulación, es decir entre 2020 y 2023 tenemos:
  • El anuncio del inicio de este tiempo con trompetas y sonidos de trompetas terribles e impresionantes alrededor del mundo;
  • El gobierno satánico mundial contamina la tierra con el virus chino mortal y envía al encierro a toda la humanidad;
  • Después de dos años de encierro y opresión, los siervos de Lucifer ponen en marcha, la segunda parte del plan, la guerra entre Rusia y Ucrania y la amenaza de una guerra mundial nuclear;
  • Debido a esta guerra, el mundo entero entra en una hiperinflación que quiebra todas las economías del mundo y provoca guerras internas civiles en los países y contra otros países;
  • La guerra también provocará la más grande hambruna de los tiempo modernos en todo el mundo, porque las cadenas de producción agrícola, industrial y comercial se interrumpirán debido a las estrategias de maldad del gobierno luciferino;
  • Este gobierno anunciará el Reseteo Mundial de la economía, que significa, la eliminación del dólar y el papel moneda. Nadie será dueño de nada y todo será para todos, un comunismo mundial total;
  • Se anunciará también el Nuevo Orden Mundial, que instaurará un solo líder mundial, eliminará todas las fronteras, obligará al uso de una sola moneda y la profesión de una sola religión;
  • Como señal de obediencia, la población mundial será obligada a insertar un chip en su frente o mano derecha, y todos los que se nieguen serán muertos.
  • Se produce la Abominación Desoladora cuando el Anticristo es sentado en el Trono del Tercer Templo por los judíos sionistas (2 Tesalonicenses 2:1-4);
  • El Anticristo ordenará la persecución de la iglesia de Jesûs y la muerte en la guillotina para los que no nieguen al Señor, no se postren ante el Anticristo y no se dejen poner la marca de la bestia en la mano o frente derechas;
  • Jesucristo viene en los aires para “raptar” o “arrebatar” a Su iglesia.
EL RAPTO O ARREBATAMIENTO
La Resurrección de Jesûs es el evento cumbre más representativo de la fe Cristiana evangélica. Sin resurrección no habría Cristianismo, y sin Cristianismo el mundo se habría destruido así mismo hace tiempo. Aunque el hombre puede quitar la vida a otro ser humano y así mismo, no puede resucitar por sí mismo, no importa lo “poderoso” que sea ni la fortuna que tenga. Las máquinas médicas resucitadoras pueden resucitar a un humano que ha fallecido, pero en ciertas circunstancias. Por lo tanto, ninguno de los humanos que han sido resucitados en la historia del mundo, lo han hecho por su propia voluntad.

En cambio, Jesucristo fue, es, y será el único ser humano que pudo salir de Su tumba por Su propia voluntad y por Sus propios pies después de tres días de morir. Al haber vencido a la muerte, Cristo Jesûs podrá resucitar a aquellos que murieron por la fe en Êl en el evento que la Biblia llama el “Rapto o Arrebatamiento” de la iglesia.

El término “Rapto” viene del griego “ἁρπαγησόμεθα” “ἁρπάζω” (har-pad'-zo) que significa: "apoderarse, alcanzar; agarro, arrebato, obtengo por robo; propiamente, apoderarse por la fuerza; arrebatar, de repente y con decisión, como alguien que se apodera de una recompensa (botín, un premio); tomar mediante una demostración abierta de fuerza (es decir, no de forma encubierta o secreta); llevarse, atrapar, arrebatar, arrebatar lejos."

Jesûs profetizó el Rapto de los justos en Mateo 24:30-31, «Inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, la luna no dará su resplandor, las estrellas caerán del cielo y las potencias de los cielos serán conmovidas. 30 Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria. 31 Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro.»

Hermanos, la Palabra de Dios dice que no todos los que dicen ser de Jesûs serán dignos de alcanzar aquel mérito, ni tampoco todos los que murieron en Êl serán resucitados de entre los muertos. Tampoco tenemos algún derecho a reclamar un galardón tan grande. Por ello debemos preguntarnos cada día, qué debo hacer para que el Señor ordene a Sus ángeles que me levanten de este mundo en el día anunciado. El tiempo se ha acabado, el Rapto puede suceder esta misma noche. Examina tu corazón y pídele al Espíritu Santo que te guíe a la verdad y al entendimiento de todas las profecías bíblicas, de tal forma que puedas estar listo, lista, para cuando el tiempo terrible toque a tu puerta.

LA GRAN TRIBULACIÓN
Este período comprende también de 3 y ½ años según las profecías bíblicas, y empezará alrededor de Septiembre del 2023 y se extenderá hasta alrededor de Marzo del 2027. Recordar que, para este tiempo, los mártires del Señor Jesûs y los que sobrevivieron a la persecución fueron raptados del mundo. Y aunque el Anticristo y los poderes del mundo se esfuercen por negar al Arrebatamiento, los creyentes que se quedaron verán que esa es la mayor confirmación de que las profecías bíblicas son verdaderas. Sin embargo, ya no podrán profesar su fe con libertad.

Estas son algunas de los eventos que ocurrirán durante la Gran Tribulación:
  • El Anticristo (papa católico) reinará la tierra por completo, junto con el falso profeta (el islamismo musulmán) y la serpiente antigua (el judaísmo sionista.)
  • El Nuevo Orden Mundial se habrá instalado y habrá prohibido mencionar siquiera el nombre de Jesucristo;
  • Comenzará con una proclamación de "Paz y Seguridad";
  • El Anticristo logrará concertar la paz mundial;
  • Aumentarán los desastres naturales cósmicos;
  • Se darán desastres naturales monstruosos naturales como terremotos, plagas, hambruna, maremotos, etc.;
  • Se darán grandes señales y portentos en el cielo; Las señales astronómicas serán interpretadas por los cristianos como señales de su salvación, mientras que la gente malvada las verá con terror y angustia;
  • Babilonia la Grande (que es el Vaticano, el trono donde se asienta la iglesia católica) será apoyada por el “Dragón de color escarlata y sus 10 cuernos” (China) para luego ser destruido por el Anticristo (Apocalipsis 17 y 18);
  • Al final del tiempo de la Gran Tribulación, el Anticristo rompe su pacto con Israel y muestra su verdadera identidad;
  • Los dos testigos de Jesucristo serán muertos por guillotina en Jerusalén;
  • Los judíos se dispersan, y muchos de ellos se vuelven al Señor, dándose cuenta de que Jesús es su Salvador;
  • Se desata la gran persecución final contra todos los que creen en Cristo (Daniel 12:11; Marcos 13:14; Apocalipsis 12:17);
  • Jesucristo viene por segunda vez a la tierra, y esta vez, con Su ejércitos celestiales de millones de ángeles, para pelear contra Satanás y sus huestes de maldad;
  • Entonces, el Anticristo es muerto, mientras que la serpiente antigua y el falso profeta junto con Satanás, son arrojados al lago de fuego;
  • Jesucristo escoge a los 144 mil hombres y mujeres que descienden el pueblo Israelita para que prediquen a Jesûs por el mundo;
  • La tierra y los sobrevivientes entran en un período de paz y bienestar por mil años.
Hermanos, el que esté pecando, que se arrepienta y no peque más. La tierra soporta dolores de parto; los cielos sufren violencia; el pecado y la maldad arrecian cada día; las guerras y los rumores de guerra aumentan. No espere a reaccionar cuando el día repentinamente se convierta en noche, o cuando las alarmas que anuncian un desastre natural o un bombardeo empiecen a sonar estruendosamente. Quizá para ese momento ya usted no tenga tiempo ni para ponerse de rodillas. Tome este mensaje con seriedad no sea que cuando empiece todo, usted no sepa ni siquiera qué hacer o qué decir. Jesucristo es la única opción, alternativa, salida, puerta, llave, escapatoria, camino, escape, etc. Búsquelo a Êl ya, no demore más.

El Señor tenga misericordia de Su pueblo.

                                        ORACIÓN
«Amado Padre santo, tuyo es el reino, tuyo el poder y tuya la gloria, por los siglos de los siglos. Gracias por Tu grande e infinito amor por Tu creación. Líbranos, Señor, de todo mal, y bendícenos con una doble porción de sabiduría para que podamos entender los que nos mandas a decir. Ya ha oscurecido. Pronto la noche será más oscura, y solo los que tengamos en nuestro corazón la potente verdad de Jesûs, podremos ver el alba. Acuérdate de Tu siervo cuando las trompetas anuncien que el momento ha llegado, te lo pido humildemente en el nombre de mi Señor y Salvador Yeshûa HaMashiaj, amén y amén.»

Μαρανάθα, Ιησούς έρχεται σύντομα
Maranatha, Jesús viene pronto.

No se pierda la próxima semana, la Parte III Final de este poderoso estudio.

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