La Alabanza


<<DIOS NO NECESITA DE NUESTRA ALABANZA; PARA ESO, ÉL CREÓ A SUS ÁNGELES PARA QUE PERPETUAMENTE LO ALABEN. SOMOS NOSOTROS LOS QUE NECESITAMOS DE ALABAR A DIOS, PUES CUANDO ASÍ LO HACEMOS, LOS CIELOS SE MUEVEN A NUESTRO FAVOR Y LOS ÁNGELES ENTRAN EN LOS AIRES A PELEAR POR NOSOTROS CON LOS JEZABELES QUE SE HAN CRUZADO PARA DETENER LAS BENDICIONES QUE NUESTRO PADRE DESTINÓ PARA NOSOTROS DESDE EL PRINCIPIO DE LOS TIEMPOS. POR ESO AMADO, AMADA, ABRE TU BOCA Y ALABA AL BENDECIDO, EN LAS BUENAS Y EN LAS MALAS, EN EL DÍA Y EN LA NOCHE, EN EL SOL Y EN LA TEMPESTAD. ALABA, Y RECIBIRÁS TU MILAGRO>>

No hay comentarios.: