Lo Mejor está por Venir


📖🖊  Lo Mejor está por Venir
Nuestro Pan Diario para Hoy, Lunes 1 de Agosto, 2016.
Por: JB
Edición: CF Jara

Leer: Deuteronomio 34:1-12
«El eterno Dios es tu refugio, y acá abajo los brazos eternos…» (Deuteronomio 33:27)

TODO TIEMPO PASADO
Querido hermano, ¿ha oído la frase "todo tiempo pasado fue mejor"? Estoy seguro que sí. Y si comparamos los tiempos de antes con los actuales, parecería que esta afirmación es una verdad absoluta. En la parte individual, recordamos cosas como la música que acompañó nuestra juventud, el primer amor, la moda, los amigos, la vida del colegio, los paseos, las aventuras, las novias, los novios, etc., etc.

En cuanto a la parte social, uno de los tópicos que se extraña del ayer es la tranquilidad de la vida en comunidad. Treinta o cuarenta años atrás podíamos caminar hasta altas horas de la noche; los niños iban y venían solos de sus escuelas y colegios; las casas no tenían muros alrededor y si había, eran bajos; y hasta los veranos eran veranos y los inviernos, inviernos.

Los hombres eran hombres, las mujeres, mujeres; los matrimonios se celebraban entre un hombre y una mujer; los hogares eran formados por papá, mamá e hijos; los hijos respetaban a sus padres y la mujer respetaba a su esposo. Los políticos y presidentes trabajaban por el bien de la población, no había enfermedades catastróficas ni se veían a personas drogadas petrificadas por la droga en las calles. Se respetaba a la policía y la policía respetaba a la población. Los periódicos no mentían y los abuelos y ancianos eran amados y respetados y la gente iba a la iglesia que quería sin que nadie le cuestionara su fe, entre tantas y tantas cosas.

Pero la idiosincracia del hombre es que cuando somos jóvenes queremos crecer rápido para ser adultos. Y, cuando ya lo somos, anhelamos el pasado queriendo volver a ser jóvenes.

LA "TRISTE" REALIDAD ACTUAL
La frase "todo tiempo pasado fue mejor" suena bonito, sin embargo, termina creando en nosotros una nostalgia que en un punto se vuelve negativa en nuestra vida porque empezamos a añorar muchas cosas del pasado. Todos aquellos recuerdos se desvanecen como el humo cuando nos miramos a un espejo y notamos las nuevas arrugas y canas, el avance de la calvicie, el sobrepeso, las enfermedades, etc. 

Además, parecería que la vida solitaria gana terreno cada día. La psicología sostiene que, si una persona vive "ensimismada" en el pasado, desarrolla un pensamiento de amargura resultante de la negativa a aceptar que esa realidad no existe más. Y en la parte espiritual, las persona que añora el pasado se priva de disfrutar las bendiciones que Dios pone cada día en su vida, por lo que, aparte de amargada, se vuelve malagradecida.

En cuanto a la realidad social, las personas hoy en día corren el peligro en muchas ciudades del mundo de ser asaltados o asesinados; los niños no pueden andar solos porque los depravados y criminales pululan por todas partes. Las casas necesitan de altos muros coronados con alambres electrificados, puertas y ventanas cubiertas de hierro, cámaras en todas las esquinas, alarmas internas y externas, guardias de seguridad, perros entrenados y hasta armas de corto o largo alcance. Todo para defender no solo la vida sino la propiedad de los ocupantes.

Esto en los barrios de los "pudientes." Mas en los barrios populares y en los arrabales, la situación es aún más crítica. Allí, el desempleo provoca el vicio, éste la maldad, y ésta el declive social que se ha multiplicado a grados nunca antes vistos. Al final del día, la gente pobre y los desempleados, al igual que los pudientes, tienen hambre. Los unos podrán saciarse, mientras que los otros buscarán sobrevivir de alguna manera, aunque sea ilegal o injusta, pues el hambre no discrimina. Entonces la violencia social aumenta por todas partes, el miedo se apodera de la sociedad y todos se vuelven enemigos de todos. Parecería que el plan de Satanás ha triunfado.

LAS BENDICIONES POR SER OBEDIENTES
Moisés vivió hasta los 120 años y quizá analizando su vida podamos comprender la nuestra. Durante su juventud y hasta los 40 años de edad, vivió en la comodidad y los lujos del palacio del Faraón. Por un incidente que parecería desafortunado, tuvo que huir y refugiarse a vivir en el desierto con solo un rebaño de ovejas y chivos como sus únicos amigos y compañeros de soledad por los próximos 40 años. Entonces, un nuevo incidente, todavía más desafortunado que los anteriores, le volvió a cambiar la vida.

Esta vez, DIOS en persona le entregaba una misión monumental: sacar al pueblo de Israel de Egipto. Me imagino el día en que Moisés se levantó para empezar la misión. Él sabía que tenía 80 años, que su cabello estaba canoso, sentía su cuerpo adolorido por los achaques, y para rematar, sabía que era !!!...tartamudo!!! Sin embargo, Moisés fue testigo de muchas maravillas que hizo Dios a su favor a lo largo de otros largos cuarenta años hasta su muerte. El Señor pagó con creces el sacrificio del "anciano" Moisés cuando bajó Êl mismo de los cielos para llevarse el cuerpo inerte de Su siervo a la eternidad.

Moisés obedeció a Dios y a pesar de sus 80 años fue y confrontó a Faraón. Y por ello fue testigo de cómo el Señor liberó a Su pueblo de la esclavitud (Éxodo 3–13). Moisés presenció en primera fila cómo el imponente Mar Rojo se partió en dos para que los Hebreos pasaran por allí, y luego de que todos habían cruzado, vió cómo el mar se cerró de nuevo y se llevó para siempre al poderoso ejército egipcio. El anciano Moisés vio cuando el maná descendió del cielo, a él no le contaron ni lo leyó en las Sagradas Escrituras. Y como si todo esto fuera poco, Dios habló con Moisés «cara a cara» y Moisés vio el rostro del Señor (14:21; 16:4; 33:11).

EN EL HUECO DE SU MANO
Ahora, ningún pasaje bíblico relata que Moisés añoraba su vida de juventud o la tranquilidad de la vida en el desierto, sino que vivió su ancianidad expectante, mirando cada día al futuro para ver cómo haría Dios para liberar a Su pueblo (Hebreos 11:24-27). Cuarenta años más tarde, Israel había llegado a los umbrales de la tierra prometida y Moisés había cumplido 120 años. En lugar de sentirse cansado o derrotado, el profeta entendía que su vida con Dios estaba solo empezando y que nunca dejaría de ver la grandeza y el amor del Señor.

Dios ayudó a Moisés en todos sus días y le proveyó de todo lo que necesitó. El Señor guardó a Moisés de todo peligro toda su vida, desde su nacimiento, cuando hizo que lo rescataran del río Nilo; en su juventud, cuando no dejó que cayera preso de los egipcios; en su adultez, cuando vivió solitario en la hostilidad del desierto; y en su ancianidad, cuando sufrió la ingratitud e incomprensión de aquellos a quienes había liberado. Dios guardó al profeta en el hueco de Su mano desde su nacimiento y durante los 120 años de vida hasta que dió su último suspiro.

Moisés escribió que «al margen de nuestra edad, el eterno Dios es nuestro refugio, y acá abajo los brazos eternos.» (Deuteronomio 33:27) No importa la edad, las circunstancias de nuestra vida presente o pasada, lo importante es que Dios tiene guardado nuestro futuro en el hueco de Su mano santa.

Si en nuestra adultez y ancianidad caminamos en obediencia sirviendo a Dios, el Señor nos dará fielmente Su gozo cada día. No importará cuán bella y feliz fue nuestra vida de juventud, ni cuántos triunfos profesionales logramos, pero tampoco el dolor, sufrimiento, soledad, tragedias o fracasos. Cuando caminamos en obediencia con Dios ¡lo mejor está por venir! porque lo mejor no está en esta vida sino en la vida eterna que Jesucristo ha preparado para Sus hijos. !Aleluya!

Dios le bendiga.
Μαρανάθα, Ιησούς έρχεται σύντομα
Maranatha, sí Señor Jesús, ven pronto


ORACIÓN
«Señor Dios Todopoderoso, te alabo por todo lo que hiciste en mi vida en el pasado, tanto en mi infancia como en mi juventud y en mi adultez. Hubo experiencias hermosas, pero también dolorosas, y muchas veces me sentí solo, abandonado por todos incluso por Ti. Pero Tû viniste Señor, en cada ocasión que la tristeza me agobiaba, y como poderoso gigante luchaste por mí y me entregaste la victoria. Ahora que empiezo la ancianidad, te pido mi Señor que me ayudes a serte obediente. Te ruego por mí, por mi esposa y por mis hijos, para que nos bendigas y nos guardes en el hueco de Tu mano santa hasta cuando te plazca darnos la vida; que en nuestra mesa siempre haya comida caliente; que la salud no nos abandone; que nuestra fortaleza venga de Ti y que Tu sabiduría llene nuestra alma. Te lo pido humildemente en el nombre bendito de Tu Hijo amado Yeshûa HaMashiaj, amén y amén.»

התהילה היא רק של ישוע המשיח
La gloria es solo de Cristo Jesûs.


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"Dar gracias"

La Ventana del Alma.

"Dar gracias"
Por: CF Jara.

«¿Qué sería de la vida si no nos faltara nada, si ningún conocimiento, ciencia o descubrimiento no nos fuera desconocido; si no tuviéramos momentos difíciles, oportunidades de mejorar, desafíos; si no cometiéramos errores; si no nos cansaríamos?. Creo que una vida asi, simplemente no sería vida.

No siempre damos gracias por las bendiciones, las cosas buenas, las alegrías; peor aún por los momentos difíciles. Pero en nuestras manos y solo en ellas está el poder de convertir las dificultades en grandes bendiciones.

Y para ello necesitamos dar gracias en medio de las tempestades que amenazan con acabar con nosotros, precisamente ahí debemos abrir nuestra boca y dar gracias al Dios de la creación por Su misericordia y por esos momentos difíciles. Enseguida vendrá la calma y el sol brillará en el horizonte; entonces sabremos que vencimos una vez más.

Con Cristo Jesús a nuestro lado somos más que vencedores, por eso, demos gracias al Altísimo, en todo tiempo y en todo lugar.» (lgesdJC)

DIOS te bendiga.

http://tunein.com/radio/Radio-web-El-Rey-Jes%C3%BAs-s244251/

"Ama a tu prójimo"

Viernes 29 de Julio, 2016.

Nuestro Pan Diario
“Ama a tu prójimo”
(Por Mart De Haan)

Leer: Romanos 13:8-11
«Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.» Gálatas 5:14

La Biblia en un año: Romanos 1

Se cuenta que un antropólogo estaba terminando varios meses de investigación en una pequeña aldea. Mientras esperaba un transporte hacia el aeropuerto para volver a su casa, decidió organizar un juego para unos niños: tenían que correr hasta una cesta con frutas y dulces que estaba cerca de un árbol. Pero, cuando dio la orden de empezar a correr, todos se quedaron parados. Luego, se tomaron de las manos y corrieron todos juntos hacia aquel árbol.

Cuando les preguntó por qué prefirieron correr en grupo hacia el premio en lugar de ir por separado, una niña respondió: «¿Cómo podría uno solo estar feliz cuando todos los demás están tristes?». Como esos niños se interesaban unos por otros, querían compartir todos juntos la cesta de frutas y dulces.

Después de estudiar durante años la ley de Moisés, el apóstol Pablo descubrió que todos los mandamientos de Dios se resumen en uno solo: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo» (Gálatas 5:14; ver también Romanos 13:9).

En Cristo, Pablo no solo vio la razón de animarnos, consolarnos y cuidarnos mutuamente, sino también la fuente de poder espiritual para hacerlo. Dado que el Señor nos cuida, nosotros nos cuidamos los unos a los otros. Mostramos nuestro amor a Dios cuando nos amamos unos a otros

Señor, abre nuestros ojos a las necesidades de los demás y ayúdanos a suplirlas.

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Cuídales que te Cuidaré


📖🖊  Cuídales que te Cuidaré
Devocional para hoy, Viernes 29 Julio, 2016.
Por: CF Jara.

Leer Juan 21
«Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Êl le dijo: Apacienta mis corderos.» (Juan 21:15)

CONTEXTO
Mientras me hundía en el mundo de oscuridad y pecado, en la iglesia católica donde asistía, escuché varias veces a los oficiantes de turno que citaban una frase que aseguraban estaba en la Biblia:
-"Dios dice: cuídate que te cuidaré."

Sin embargo, algunos años después, y luego de haber sido salvado y redimido por Cristo Jesûs y haber empezado a leer y estudiar la Biblia cada día, no pude encontrar esta frase en ningún lugar del Libro de Dios. Pero lo que sí aprendí fue que, pensar que el Todopoderoso nos cuidará siempre y cuando nosotros nos cuidemos primero, contradice todo lo que la Biblia enseña. Dios, por Su infinito e incondicional amor por toda Su creación, cuidará de nosotros siempre y donde quiera que estemos, no importa qué.

Por ejemplo, durante todos los años que viví en el lodo del pecado, nunca el sol dejó de salir para mí, ni el aire me fue quitado, ni la esperanza que habitaba en algún lugar de mi alma desapareció. Y nada de eso pasó por mis fuerzas, o por mi sabiduría, o por el dinero que pude tener, NADA. Todo lo bueno que pasa en la vida de los seres humanos, sucede porque Dios así lo quiere, por Su inmenso amor por nosotros, aunque no lo merezcamos.

Por lo tanto, el “cuídate que te cuidaré” es solo una frase inventada por alguien. Gracias al Señor por ello.

EL MENSAJE
Esta mañana, mientras leía el devocional en Juan 21:15-17, pensé que, si pudo haber habido una frase dicha por Dios parecida al "cuídate que te cuidaré," dicha frase sería «cuídales que te cuidaré,» como el mandato que el divino Maestro dejó para Pedro. En estos versículos, Jesucristo le pregunta tres veces a Pedro si lo ama, y el discípulo le contesta las tres veces que sí. 

El contexto de esta hermosa historia se da varios días después de que Jesucristo había abandonado el sepulcro luego de resucitar. Recordar que los discípulos sólo habían visto la tumba vacía y el sudario del Maestro cuidadosamente doblado sobre el lecho de piedra donde habían recostado Su cuerpo inerte. La persecución contra los seguidores de Jesûs se desató por lo que el miedo se apoderó de ellos. Entonces Pedro junto con Juan y un grupo de ellos, regresaron a la Galilea a retomar su antigua profesión de pescadores. 

Habían estado pescando toda la noche y amanecía cuando las luces del alba les permitió ver a un hombre que caminaba por la orilla mientras levantaba los brazos y les decía que salieran del agua y se acercaran, porque les había preparado desayuno. Entonces, Pedro se miró con Juan porque el recuerdo de un evento parecido que les sucedió tres años atrás les cruzó el cerebro como un rayo. ¿Será aquel el Maestro? se preguntaron sin decirse ni una palabra solo mirándose a los ojos. 

Y Juan no pudo más y despojándose de la camisa, se tiró al agua y nadó hasta llegar a la orilla donde se abrazó con Jesûs. Entonces Pedro se tiró al agua con ropa y todo y así mismo, nadó hasta llegar a la orilla donde abrazó al Señor.

El resto de los discípulos llegaron y entre todos, sentados alrededor de la hoguera y en medio de un gozo único, disfrutaban del pescado y las tortillas que Jesûs les había preparado. Pero Pedro se había apartado y silencioso comía, hasta que el Señor se le acercó. Pedro temía que Jesûs le reclamase por haberle negado por tres veces la noche que fue arrestado y torturado. De hecho, Pedro no tenía paz desde aquella noche, no podía dormir y muchas veces se encontraba sollozando por haberle fallado a su amado Rabí.

Y Jesûs no le increpó nada, pero sabía del dolor y sufrimiento que Su discípulo padecía. Entonces le preguntó, 
-"Pedro, ¿me amas?" 
a lo que él le contestó, 
-"Si, Señor, te amo." 
Entonces el Señor le dijo, 
-"Apacienta mis ovejas."

Y ante el silencio de Pedro que no entendía la respuesta, Jesûs le hizo la misma pregunta por dos ocasiones más, y Pedro respondió la misma respuesta en las dos ocasiones hasta que en la tercera ya entendió el mensaje del Señor:

"Olvida lo que has hecho porque ya está perdonado. Ahora, procura dar testimonio de mi a todos aquellos que estén a tu lado pero también a aquellos que no conoces."

Jesucristo no tomó en cuenta las tres veces que el apóstol negó Su nombre, sino que, en base al amor que Pedro confesó por el Señor en este pasaje, le encomendó el rebaño de los creyentes que estaba naciendo, la grey de los Jesucristianos, los seguidores del Hijo de Dios, el ejército de redimidos por el sacrificio de Jesûs en la cruz que se convertirían en la sal de la tierra y la luz del mundo.

Amados hermanos, hermanas, todos nuestros pecados ya fueron perdonados en la cruz, por ello, el mandato de Jesûs a Pedro “CUIDALES QUE TE CUIDARÉ” debe retumbar en nuestros corazones y mentes para cuidar de los nuestros, pero también de los que no conocemos, a través de predicarles el mensaje de perdón y amor de Jesûs, para que se arrepientan de sus pecados y entreguen sus vidas al Único que puede perdonarnos y llevarnos a vivir con Êl en la vida eterna. 

Si hacemos eso, si compartimos el testimonio de Jesûs a aquellos que sufren y lloran porque andan en la oscuridad por causa de una vida de pecado y desesperanza; o a aquellos que sufren y lloran los dolores de las tragedias de la vida; o a aquellos que tienen el alma desgarrada por causa de la maldad de otros, entonces Dios, no solo cuidará de nosotros sino que tocará la vida de aquellos y la transformará para bien, y para siempre. !!Gloria a Dios!!

Dios le bendiga.
Μαρανάθα, Ιησούς έρχεται σύντομα
Maranatha, sí Señor Jesús, ven pronto


ORACIÓN
«Señor, gracias por enseñarme que yo no debo preocuparme por mí pues Tû me cuidarás y me proveerás de todo lo que necesito. Gracias por mostrarme que si Tû me redimiste, fue para que ayude a otros a encontrar la luz de Cristo. Ayúdame Señor a cuidar a quienes me has encargado, pero también a aquellos que se crucen por mi caminar diario. Que tenga la suficiente valentía para hablarles de Ti, y de advertirles que, si no se arrepienten, no tendrán lugar en el reino milenial que Tû preparaste para aquellos que te hemos entregado nuestro corazón. Te lo pido humildemente en el nombre de Tu Hijo amado, Yeshûa HaMashiaj.»

התהילה היא רק של ישוע המשיח
La gloria es solo de Cristo Jesûs.


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"Vulnerabilidad manifiesta"

Miércoles 27 de Julio, 2016.

Nuestro Pan Diario
“Vulnerabilidad Manifiesta”
(Por Cindy Hess Kasper)

Leer: Efesios 4:2-6
«… soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor.» Efesios 4:2

La Biblia en un año: Hechos 27:27-44

Cuando me animé a salir varias semanas después de una cirugía de hombro, tenía miedo. Me sentía cómoda con el cabestrillo, pero el cirujano y el fisioterapeuta me habían dicho que dejara de usarlo. Entonces, vi esta frase: «A partir de aquí, solo se usarán cabestrillos como una señal visible de vulnerabilidad en un entorno incontrolable».

¡Justo lo que necesitaba! Temía encontrarme con alguien que me abrazara como un oso o que no supiera de mi operación y me golpeara accidentalmente. Me escondía detrás de mi endeble cabestrillo celeste porque temía que me lastimaran.

Ser vulnerables puede dar miedo. Queremos ser amados y aceptados por lo que somos, pero tememos que, si nos conocen realmente, nos rechacen y salgamos lastimados. ¿Y si descubrieran que no somos tan inteligentes… tan amables… tan buenos?

Como miembros de la familia de Dios, tenemos la responsabilidad de ayudarnos unos a otros a crecer en la fe: «animaos unos a otros, y edificaos unos a otros» (1 Tesalonicenses 5:11), «soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor» (Efesios 4:2).

Si somos sinceros y vulnerables, quizá descubramos que todos luchamos contra las tentaciones o para aprender a vivir en obediencia. Pero, sobre todo, compartiremos la gracia del don de Dios en nuestra vida. Ser sinceros respecto a nuestras luchas permite que nos ayudemos mutuamente.

Señor, ayúdame a ser sincero.

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"Libre de temor"

Lunes 25 de Julio, 2016.
Nuestro Pan Diario
“Libre de temor”
(Por Keila Ochoa )

Leer: Salmo 34:1-10
«Busqué al Señor, y él me oyó, y me libró de todos mis temores. Salmo 34:4

La Biblia en un año: Hechos 24

El miedo me invade sin pedirme permiso. Crea una imagen de impotencia y desesperanza, y me roba la paz y la concentración. ¿A qué le temo? Me preocupa la seguridad y la salud de mi familia y seres queridos. Me aterra la pérdida del trabajo o las relaciones rotas. El miedo me lleva a mirarme a mí misma y revela un corazón al que, a veces, le cuesta confiar.

Ante estos temores y preocupaciones, ¡qué bueno es leer la oración de David en el Salmo 34!: «Busqué al Señor, y él me oyó, y me libró de todos mis temores» (v. 4). ¿Cómo nos libra? Cuando lo miramos y confiamos en que tiene el control de todo, nuestros miedos se desvanecen (v. 5). Luego, David menciona una clase diferente de temor, que no paraliza, sino que infunde un profundo respeto y asombro ante Aquel que nos rodea y nos libra (v. 7). Podemos refugiarnos en el Señor porque Él es bueno (v. 8).

Así cambia nuestra perspectiva del temor. Al recordar quién es Dios y cuánto nos ama, podemos relajarnos en su paz. «Nada falta a los que le temen» (v. 9), concluye David. ¡Qué maravilloso es descubrir que, en el temor del Señor, podemos ser librados de nuestros temores! Pídele a Dios que te libere de tus temores.

Señor, hoy pongo mis temores y preocupaciones en tus manos. Dame tu paz a medida que enfrente cada día.

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"Solo obedece"

Viernes 22 de Julio, 2016.

Nuestro Pan Diario
“Sólo obedece”
(Por: Randy Kilgore )

Leer: Jonás 4
«Y el Señor le dijo: ¿Haces tú bien en enojarte tanto?» Jonás 4:4

La Biblia en un año: Hechos 23:1-15

La primera vez que mi esposa y yo colaboramos en un proyecto literario, se volvió dolorosamente evidente que los retrasos serían un obstáculo importante. Su función era editar mi trabajo y mantenerme dentro los plazos, y el mío parecía ser sacarla de quicio. Casi siempre, su capacidad organizativa y su paciencia superaban mi oposición a las indicaciones y las fechas de entrega.

Un día, prometí tener determinada cantidad de material listo para la noche. Durante una hora, trabajé con diligencia. Luego, decidí tomar un descanso. Cuando me di cuenta, no tenía más tiempo. Seguro de que tendría problemas, pensé en alguna salida. Entonces, hice un par de tareas domésticas que a mi esposa no le agradan y que siempre me retribuye con un elogio.
Mi plan fracasó…

A veces, hago lo mismo con Dios. Él coloca personas en mi camino a quienes desea que sirva o tareas que quiere que haga. Como Jonás, que fue por otro camino cuando el Señor le asignó una tarea (Jonás 4:2), debo dejar de lado mis sentimientos. A menudo, trato de impresionarlo con buenas acciones o actividades espirituales cuando lo que Él quiere es que le obedezca. Inevitablemente, mi plan fracasa.

¿Estás evadiendo instrucciones que Dios te muestra claramente? Créeme: la satisfacción verdadera está en cumplirlos con su poder y a su manera. A Dios le complace la obediencia.

Señor, que no me distraiga de obedecerte.

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"Él entiende"

Miércoles 20 de Julio, 2016.

Nuestro Pan Diario
“Él entiende”
(Por: Jennifer Benson Schuldt)

Leer: Salmo 27:1-8
«El Señor es mi luz y mi salvación…» Salmo 27:1-8

La Biblia en un año: Hechos 22

A algunos niños les cuesta dormirse por la noche. Aunque esto puede deberse a muchas razones, mi hija me reveló una de ellas cuando yo estaba saliendo de su cuarto una noche: «Tengo miedo a la oscuridad». Traté de calmar su temor, pero dejé encendida una luz para que estuviera tranquila de que no había monstruos en su habitación.

No pensé en el miedo de mi hija hasta unas semanas después, cuando mi esposo estuvo fuera una noche por un viaje de negocios. Al acostarme, la oscuridad pareció agobiarme. Escuché un pequeño ruido y salté de la cama para investigar. No había nada extraño, pero, al final, entendí el sentir de mi hija cuando yo misma lo experimenté.

Jesús entiende nuestros miedos y problemas porque Él vivió en este mundo como un ser humano y soportó la misma clase de dificultades que nosotros: «Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto» (Isaías 53:3).

Cuando le describimos nuestras luchas, no nos deja de lado, ni minimiza nuestros sentimientos ni nos dice que pensemos en otra cosa, sino que se identifica con nosotros y nuestra aflicción.

Saber que Él nos comprende puede disipar la soledad que suele acompañar al sufrimiento. En nuestro momentos más oscuros, el Señor es nuestra luz y salvación. Jesús es nuestra luz en la noche más oscura.

Señor, gracias por entender mi situación.

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"Confianza desubicada"

Lunes 18 de Julio, 2016.
Nuestro Pan Diario
“Confianza desubicada”
(Por: Lawrence Darmani)
Leer: Salmo 20
«Estos confían en carros, y aquéllos en caballos; mas nosotros del nombre del Señor nuestro Dios tendremos memoria.» Salmo 20:7

La Biblia en un año: Hechos 21:1-17

Me encanta observar las aves. Cultivé esta actividad mientras crecía en una aldea de Ghana, donde había diversas especies. En un suburbio de la ciudad donde vivo ahora, me llamó la atención el comportamiento de unos cuervos, los cuales decidieron descansar en un árbol que había perdido casi todas las hojas. En lugar de posarse en las ramas fuertes, lo hacían en las secas y débiles que se quebraban de inmediato. Ante el peligro, salían volando, pero solo para repetir ese inútil esfuerzo. Al parecer, no alcanzaban a darse cuenta de que las ramas firmes eran los lugares más confiables y seguros para descansar.

¿Y nosotros? ¿Dónde ponemos nuestra confianza? David lo señala en el Salmo 20:7: «Algunos confían en sus carros de guerra; otros confían en su caballería, pero nosotros confiamos en el Nombre, ¡confiamos en el Señor, nuestro Dios!» (rvc).

Los carros y los caballos representan los recursos materiales y humanos. Aunque estas cosas son útiles para la vida diaria, no nos ofrecen seguridad en los momentos difíciles. Los que confían en cosas, posesiones o riquezas «flaquean y caen», pero los que confiamos en Dios «nos levantamos, y estamos en pie» (v. 8). En un mundo cambiante, podemos confiar en un Dios que no cambia.

Señor, a veces, he confiado en cosas y personas, y me han decepcionado. Ayúdame a confiar solo en ti.

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Estudio Teológico #1

Estudio Teológico.

"Sustentación de la Fe: Mi Historia Adaptada a los Tiempos de Martín Lutero".
Por: CF Jara.
Catedrático: Dr. Justo González.
Wesley Seminary.

CARTA A MI ABUELA EXPLICANDO LAS RAZONES DEL POR QUÉ DE MI CONVERSIÓN

Wittemberg, 11 de Mayo de 1521.
Sra. Doña Clementina Calderón de la Bastida
Leipzig

Querida Abuela:

Quiera el Altísimo que al recibo de la presente, tu salud esté fortalecida y puedas salir a dar tus paseos diarios por entre tus rosas, claveles, geranios, crisantemos, alelíes y tulipanes de tu hermoso jardín.

Quiero comentarte que recibí tu última carta, y aunque parece que estás aún refunfuñando por mi conversión de hace ya 5 años, yo estoy convencido de que con el tiempo vas a comprender y vas a terminar de aceptar mi decisión y porqué no, tú también vas a terminar de abrazar todas las verdades Bíblicas que el Profesor Lutero nos ha hecho saber, así como a rechazar todas las infamias que ensombrecen terriblemente el buen nombre de la iglesia católica y del Papa León X.

Tú sabes más que nadie Abuela, cuál fue mi niñez, asistiendo a los oratorios de la virgen María, todos los días, de Lunes a Domingo, sin perderme ni uno solo, durante 5 años. Tú sabes también que cuando entré en la adolescencia, mi más grande anhelo era estudiar en el seminario de Leipzig, pero no pude por falta del bendito documento del bautizo. Mi vida actual sería ciertamente otra si yo hubiera podido realizar ese sueño y no habría pasado por tantos dolores debidos a mi mala cabeza y a mi poca sabiduría para tomar decisiones importantes. El casarme muy joven y con una muchacha todavía más joven que yo, a la que le llevo 6 años de diferencia, fue un tremendo error. Es cierto que de esa unión nacieron mis dos hijos que son mi mayor orgullo, pero también son ciertos todos aquellos momentos de tanta tristeza, frustración y dolor que tuve a lo largo de esos 21 años de matrimonio, viviendo una vida sin vida.

Precisamente, cuando me encontraba en medio de la crisis más grande, acudí a todas las iglesias de tu ciudad, todas; toqué decenas de puertas, hablé con decenas de curas, de diferentes rangos, desde los recién ordenados hasta aquellos que huelen a guardado, ancianos que se han consagrado al servicio de la iglesia toda su vida y que ya casi no pueden caminar. Desde novicios hasta el Abad Sarlengo del monasterio de los Oblatos, pero ninguno de ellos pudo darme un consejo que me ayudara a salir de tan tremenda crisis.

Pero fue en uno de los discursos que escuché al Dr. Lutero hablar acerca de que la salvación no era por obra, sino por la gracia de Dios, lo que trajo una paz nunca sentida a mi alma. Escuchar aquello fue para mí como si hubiera recibido un “cimbronazo” en mi cerebro y a la misma vez, mientras lo escuchaba, una visión se abría en frente mío: podía ver como unas catedrales, iglesias, capillas, abadías y edificios monásticos se derrumbaban y caían al piso hechos polvo y cientos de curas y monjas y obispos y cardenales huían despavoridos. Pero al único que quería ver y no vi, fue al Papa. Abuela, yo sé que tú le prendes velas al retrato de León X y le rezas muchas aves marías en los rezos de las auroras, pero ese Papa es la personificación del mismo demonio. Respira, no te agites.

Mira Abuela, el Dr. Lutero tiene un raciocinio y una convicción que no son la de un ser humano cualquiera; oírle hablar es como oír algún tipo de música que nunca has escuchado y que penetra suavemente por tus oídos, entra tan livianamente en tu cerebro y luego sientes como si se acomodara en el fondo de tu espíritu. Es indescriptible oír sus descripciones y relatos de la Biblia, especialmente del Libro de Romanos, escrito por ese apóstol Pablo (que no sé porque Lutero lo llama “apóstol” si él mismo dice que no estuvo con Jesús y con los otros apóstoles). Como no quisiera Abuela que seas un poco más joven y que pudieras viajar, te traería acá, a Wittemberg, y te llevaría a la Universidad donde enseña Lutero para que lo escuches, y el Domingo iríamos a la misa, que aunque no hay donde poner un pie pues se llena de bote a bote, yo se que te gozarías y quisieras oír mas y mas sin cansarte.

Quiero contarte que son ya 4 años atrás, cuando Lutero fue a la misma iglesia de Todos los Santos y clavó en la puerta principal, unos escritos grandes y visibles que tenían un título: “La Disputación Acerca de la Determinación del Valor de las Indulgencias. 95 Tesis”. Mientras clavaba los escritos, el Dr. Lutero nos explicaba a los muchos curiosos que atestiguábamos aquel hecho, que él se inspiró en una palabras que leyó en un escrito de San Agustín y que eran “lo que la ley pide, lo consigue la fe”. Después de que él se retiró (lucía muy enfadado) yo me quedé, juntos con otros, a leer con más calma el escrito. Pude sentir que lo que allí decía era como el desahogo de muchas quejas que han estado contenidas por mucho tiempo.
Y tenía razón Abuela, pues ¿cómo podría pensarse que el Papa tiene el poder de perdonar cualquier pecado con solo el pago de una cantidad de dinero? Es decir, si alguien roba, o viola a la misma madre de Dios, o mata a otro ser humano, con tan solo pagarle a Leo, ya estaría perdonando en la tierra y tendría derecho a vivir en el paraíso, sin pasar ni siquiera por el purgatorio, que desfachatez!!!. (Te cuento que Lutero niega la existencia del purgatorio).

Yo tuve que ir a Roma hace unos 11 años atrás, recordarás muy bien pues de allí te traje el bramante turquesa que tanto te gusta y los crucifijos de cristal que los tienes en tu salita. Cuando estuve allá, (por coincidencia Lutero también estaba en una misión de su monasterio), yo y creo que cualquier provinciano como el mismo Lutero, pudimos notar que los curas y las monjas no se comportaban como lo hacen por acá, en la Sajonia. Su hablar y conducirse en público era exactamente igual al de la gente común, es más, hasta abusaban de su sotana pues yo mismo vi cuando un grupo de ellos pedía dinero a los comerciantes sin ninguna razón, en la mismísima plaza de Roma. Y la gente lugareña, pasaba por el lado y ni siquiera se inmutaba, pues creo yo, ya se habían acostumbrado a eso.

Cuando caminé por los alrededores de la capilla Sixtina, que todavía estaba en construcción, pude notar la opulencia del clero, de los obispos y cardenales, un gran contraste con los muchísimos miserables que pululan por doquier. Esa es una gran verdad Abuela, incluso en tu ciudad y en mi ciudad, pues es evidente cómo dentro de las iglesias, el clero nunca pasa hambres, ya que tienen de todo y comen y beben como nobles mientras afuera, los cinturones de pobreza que rodean las grandes catedrales, conventos y monasterios son una patética prueba de cómo la iglesia católica ha acumulado tanta riqueza en detrimento del pueblo desfavorecido, quienes extrañamente, no dejan de dar sus ofrendas de lo poco que tienen.

Abuela, volviendo al tema de las conferencias de la Biblia del Dr. Lutero, quiero compartirte un poco más acerca de la salvación. Cuando vino lo del divorcio, mi sufrimiento era en parte por la tanta culpabilidad que tenía en mi mente y las voces que me recordaban cada día y a cada momento, todos mi errores. Tristemente recuerdo como mi debilidad por el alcohol, el cigarrillo y las mujeres terminó de destruir la vida de mi hogar, haciendo tanto daño a mi ex esposa y a mis hijos. Ella, a quien tú querías tanto, fue tan paciente conmigo y soportó tanto por el amor inmenso que tenía por sus hijos y por eso decidió, a pesar de mi falta de cariño y descuido, quedarse por tantos años a mi lado. Aquello me hizo sentir como si ella nunca se fuera a cansar, peor aún, abandonarme. Pero llegó el día, tomó a los muchachos y se marchó. Han pasado ya varios años de aquello, ahora hablamos sin rencores, mis hijos están en la universidad, y piensan quedarse allá en Londres. Lo triste es que no estoy seguro cuando volveré a ver a los muchachos, pero confío en que Dios hará.

A pesar de las múltiples confesiones, rezos, penitencias, indulgencias y misas que pagué, cada nuevo día era una tortura para mí y el pensamiento de quitarme la vida empezó a tomar forma. Me sentía un vil, sucio, culpable, ruin, despiadado, fracasado. Aquella tarde de Enero 29 de 1516, cuando había decidido terminar con todo, tocó la puerta mi buen amigo Karl, de quien te comenté en la carta anterior, el que está estudiando en la Universidad con el Dr. Lutero. Karl vino a invitarme a una conferencia que esa tarde, algunos doctores filósofos iban a dar junto con Martín. No quise que mi amigo me viera en esa triste situación, así que accedí, me cambié de ropa y salimos hacia la academia. Estaba lleno, pero como Karl es líder estudiantil, se abrió paso y pudimos sentarnos en la segunda fila. Todas las conferencias fueron magistrales, pero cuando habló Lutero, sentí que mi vida empezaba a cambiar para siempre.

Sus proclamas acerca de la gracia de Dios, del perdón de los pecados de toda la humanidad por la sangre que Jesús vertió en su sacrifico de muerte en la cruz; de Su resurrección al tercer día de entre los muertos; de que el mismo satanás le entregó las llaves del infierno y Jesús abrió todas las celdas donde los profetas y hombres y mujeres de Dios que vivieron y murieron antes de Él, estaban encerrados y que Jesús los levantó y se los llevó a todos ellos al cielo, al paraíso, Abuela, y ya están ahí gozando las delicias de la vida sin dolor ni sufrimientos ni muerte. Saber de aquello a mi me ha llenado de tanta esperanza, pues ya la capacidad de conseguir el perdón para todos mis pecados y afrentas no está más en mis manos, Abuela, sino en Él, en Jesús, el Hijo del Dios viviente.

Si tú se lo dices a la gente, ellos podrían responderte cualquier cosa, miles de razones y reflexiones, de pretextos y contextos, de filosofías tan antiguas como tan nuevas, de descréditos y necedades; pero una cosa cierta te digo Abuela, desde el día que yo acepté a Cristo en mi corazón como mi único Señor y Salvador, he sentido una paz que no te puedo explicar, que como cita Lutero en la Biblia “sobrepasa todo entendimiento”. Y todo eso es producto de que al confesar todos mis pecados y al arrepentirme de ellos, me sentí liberado, como si todas esas fuerzas opresoras y voces torturantes que vivían dentro de mí, hubieran salido despavoridas provocándome una sensación de liviandad que me inundó por dentro. Además podía sentir a mi espíritu como si fuese un corderito dando brincos con una alegría indescriptible. Y lo que es mas Abuela, tú tienes que confesar tus pecados una sola vez, no es necesario que lo vayas haciendo día a día, mes a mes, año a año. Tampoco es necesario que yo me arrodille ante ningún cura, sea del rango que sea, para yo confesar mis pecados y quedar absuelto, de ninguna manera. Ese momento es solo entre Jesús y yo.

Lutero dice que Dios no tiene ningún otro intercesor que Jesucristo, pues Él mismo, con su propia boca, se identificó varias veces como el Cordero de Dios, el Hijo del Hombre, el Mesías, el Salvador del mundo, la luz del mundo y declaró que “Él es el camino, la verdad y la vida y que nadie va al Padre sino solo a través suyo”, lo cual deja sin sustento todo lo que la iglesia católica nos ha enseñado en cuanto a que María, la madre de Jesús y a los hombres y mujeres que la iglesia ha perpetuado luego de elevarlos ilegalmente a la categoría de santos, son los mediadores entre Dios y el hombre. Pero según dice la Biblia, nadie excepto Jesús tiene ese papel y ese poder. La iglesia católica se ha inventado todo eso para acumular poder y riqueza, manteniendo a los creyentes en un estado de ignorancia total, pues ha negado al pueblo sistemáticamente con el pasar el tiempo, el acceso al libro Santo, donde se encuentra toda la verdad.

Abuela, sé que a este momento estarás ya no enojada sino triste. Y tienes razón, triste por sentirte engañada como tantos muchos otros. Pero déjame decirte que debes pasar al tiempo de la alegría, del gozo, de la felicidad, pues la verdad ha entrado en tu vida y tu vida nunca más será igual. Yo quiero que aceptes al Señor Jesús como tu Señor y Salvador de tu vida, y quiero que lo hagas pues esa es la única manera para que tú y yo volvamos a estar juntos después de muertos allá arriba, en los cielos.

Tú sabes cuánto te amo y yo sé cuánto me amas y descubrir la verdad de Cristo Jesús ha renovado mi cariño por ti. Yo no quiero estar solo en el cielo, pues tal como cita la Biblia el Dr. Lutero: “No sé ustedes, pero Yo y mi casa serviremos a Jehová”. Dime que sí, abuelita, no te vas a arrepentir nunca, pues será la mejor decisión que puedas haber tomado jamás en toda tu vida.

Bueno abuela, quiero terminar, no sin antes confirmarte acerca de las cosas que me preguntas en tu carta, y si, tienes razón cuando hablas acerca de las cosas que han hecho los Anabaptistas, que en algún momento fueron seguidores de Lutero, pero que terminaron asumiendo esas posiciones extremistas cometiendo toda serie de vandalismos y actos muy reprochables. Pero quiero que consideres acerca del a persecución implacable de todos estos años de Carlos V y el Papa y de los inquisidores Dominicos que quieren arrestar al Doctor para llevarlo a la hoguera. Si no fuera por la protección que ha recibido de parte del Rey Federico III el Sabio, probablemente a esta hora estaría muerto. Así como el Rey, habemos varios ciudadanos, profesores, filósofos, monjes, médicos y obreros de varios gremios que hemos decido apoyar a Lutero y vamos a ir con Él a Turingia, al castillo de Wartburg, a acompañarlo en esta nueva jornada.

Me despido mi amada Abuela, pero te prometo escribir tan pronto llegue, para contarte los detalles del viaje. No dejes de asistir a la iglesia reformada que me has contado han abierto recientemente en tu ciudad. Medita en mi testimonio y en todo cuanto la nueva doctrina ha hecho por mi beneficio espiritual y en mi vida en general.

Recuerda que Jesús es el camino, la verdad y la vida, no demores en recibirlo en tu vida.

Tu nieto que te ama,
Lombardo.

Mensaje Profético

Mensaje Profético:
"Y la gente gritará con terror y desesperación: ¿Quién nos librará de esta muerte y horror que están por todas partes?"

Interpretación (Exégesis) de Isaías 9:8-21
Por CF Jara.

Profecía Isaías 9:8-21
«9:8 El Señor envió palabra a Jacob, y cayó en Israel.
9:9 Y la sabrá todo el pueblo, Efraín y los moradores de Samaria, que con soberbia y con altivez de corazón dicen:
9:10 Los ladrillos cayeron, pero edificaremos de cantería; cortaron los cabrahigos, pero en su lugar pondremos cedros.
9:11 Pero Jehová levantará los enemigos de Rezín contra él, y juntará a sus enemigos;
9:12 del oriente los sirios, y los filisteos del poniente; y a boca llena devorarán a Israel. Ni con todo eso ha cesado su furor, sino que todavía su mano está extendida.
9:13 Pero el pueblo no se convirtió al que lo castigaba, ni buscó a Jehová de los ejércitos.
9:14 Y Jehová cortará de Israel cabeza y cola, rama y caña en un mismo día.
9:15 El anciano y venerable de rostro es la cabeza; el profeta que enseña mentira, es la cola.
9:16 Porque los gobernadores de este pueblo son engañadores, y sus gobernados se pierden.
9:17 Por tanto, el Señor no tomará contentamiento en sus jóvenes, ni de sus huérfanos y viudas tendrá misericordia; porque todos son falsos y malignos, y toda boca habla despropósitos. Ni con todo esto ha cesado su furor, sino que todavía su mano está extendida.
9:18 Porque la maldad se encendió como fuego, cardos y espinos devorará; y se encenderá en lo espeso del bosque, y serán alzados como remolinos de humo.
9:19 Por la ira de Jehová de los ejércitos se oscureció la tierra, y será el pueblo como pasto del fuego; el hombre no tendrá piedad de su hermano.
9:20 Cada uno hurtará a la mano derecha, y tendrá hambre, y comerá a la izquierda, y no se saciará; cada cual comerá la carne de su brazo;
9:21 Manasés a Efraín, y Efraín a Manasés, y ambos contra Judá. Ni con todo esto ha cesado su furor, sino que todavía su mano está extendida.»
Interpretación de Isaías 9:8-21

8. Así como Jacob en aquellos tiempos, en los actuales el Señor ha puesto a Sus profetas como atalayas para advertir al pueblo de propia maldad.

9. Y estas profecías lo saben todos los pueblos de la tierra, todos los hombres y todas las mujeres de todas las naciones.

10. Cuando los huracanes, los terremotos, los tsunamis, los tornados, los atentados terroristas, etc., causan destrucción y muerte, los hombres y mujeres en lugar de arrepentirse de corazón y enmendar sus caminos, entierran a sus muertos, les ponen unas flores, lloran unas lágrimas, y se levantan y empiezan a limpiar y a reconstruir, y reconstruyen mejor de lo que era antes, con mas lujo, con más soberbia, y declaran “nada nos detendrá”.

11 y 12. Pero Dios mismo permitirá que los espíritus antagónicos de destrucción y muerte se levanten, y como gusanos que se comen los sembríos, se comerán las almas de los hombres y mujeres que viven envanecidos en su propia vanidad, soberbia y orgullo. Y aun así, la mano de YHWWH está extendida para que la gente se arrepienta.

13. Pero en lugar de arrepentirse, la gente ha sacado la Biblia y la oración de las entidades públicas y gubernamentales, y como consecuencia de ello, han perdido la sabiduría por lo que eligen gobernantes corruptos y mentirosos que promueven millones de abortos cada día; que miran sin importarles cómo millones de niños y jóvenes se pierden en la adicción a la droga, a la pornografía y a la tecnología; que aplauden y apoyan la aberración y legalizan el matrimonio homosexual; que amparan a los homosexuales con leyes soberbias y rebeldes para que adopten niños para continuar proliferando la aberración, bestialidad y perversión; que operan indiferentes ante el secuestro de millones de niños y jóvenes quienes han sido sometidos al monstruo de la esclavitud sexual; que hacen fiestas y cócteles de bacanales, orgías y desperdicio de comida mientras hay millones de indigentes por todas partes; que hacen alianzas y conspiraciones con organizaciones fanáticas que siembran la muerte y el terror, todo para obtener más poder y dinero.

Y la iglesia de Cristo, que no dice ni hace nada ante la degeneración, libertinaje, anatema y apostasía que proliferan por doquier, y en lugar de ello, han abierto las puertas en el nombre del amor y la compasión, a los hacedores de maldad, y ahora los casan, los ordenan y les ceden los altares santos para que prediquen la Palabra Santa, en lugar de obligarlos a que se arrepientan de su maldad. Millones de hombres, mujeres, gobiernos, iglesias, ministros y creyentes que llaman a lo bueno malo, y a lo malo bueno.

14, 15 y 16. Por ello, tanto los líderes perversos de la iglesia y de los gobiernos serán cortados la vida, porque los líderes de la iglesia y los gobernadores han engañado a quienes les fueron encargados guiar a la luz.

17. Y el Señor tampoco tendrá misericordia de los engañados, pues ellos oyeron la voz de los atalayas advirtiéndoles de sus pecados y llamándolos a arrepentimiento, pero ellos se burlaron de Dios. Y a pesar de todo el despropósito que guía la vida de los millones de hombres y mujeres que no han querido oír la voz de Dios, Él todavía tiene Su mano extendida para aquellos que quieran arrepentirse.

18. La maldad de la humanidad es la que enciende los volcanes y provoca los incendios forestales, los tornados, huracanes y terremotos; la maldad de la gente es la que provoca las sequías y las inundaciones, los deshielos de los polos y la contaminación de los aires; y es esa maldad la causante de la muerte de todos aquellos que han muerto en esos desastres.

19 y 20. Debido a ello, YHWH de los ejércitos está enfurecido y la oscuridad vendrá por causa de esa maldad; oscuridad donde el hombre no tendrá misericordia de su hermano, y robará su comida; pero el hambre azotará de tal manera, que los hombres terminarán comiendo la carne de sus hermanos y comerá la carne de su propio cuerpo.

20. Y a pesar de toda la maldad del hombre, el Señor todavía tiene extendida Su mano para aquellos que quieran arrepentirse.

El día malo ya está aquí, arrepiéntete ahora mismo, porque mañana puede ser muy tarde.

Hoy es el día, busca a Jesús, no demores más, arrepiéntete, seas creyente o no, y vuelve al seno de tu Salvador, porque Él es el único que te ayudará en la terrible oscuridad que se avecina.

«Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.» (2 Crónicas 7:14)

DIOS tenga misericordia de nosotros.
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